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Top 10: emprendimientos sociales peruanos sostenibles

  • Foto del escritor: Geraldine Morales
    Geraldine Morales
  • 21 jul 2021
  • 3 min de lectura

Actualizado: 22 jul 2021

Aquí te contamos sobre los 10 emprendimientos sociales peruanos con mayor rango de sostenibilidad.



1.Yaqua, el agua solidaria: ¿Cómo una actividad tan habitual como beber agua puede ofrecer hasta 8 días de agua potable a una persona en situación de pobreza extrema? Con la redirección del 100% de sus utilidades al desarrollo social, Yaqua rentabiliza sus ventas y destina recursos para la creación de proyectos de captación, tratamiento, construcción de reservorios y canales de distribución de agua en las zonas más vulnerables del país.


2. Inka Moss, calidad de altura: nadie hubiese imaginado que aquella planta nacida a más de 3500 msnm, comúnmente quemada para ser reemplazada por sembríos comunes, llegase a revolucionar la vida de más de 15 mil personas. El musgo de la sierra, o sphagnum moss, viene exportándose a las industrias de producción de orquídeas, berries y plantas ornamentales más importantes de Japón y Taiwán.


3. Compadre, un café de confianza: en un país que pertenece al Top Ten mundial de productores cafetaleros, redefinir lo que comúnmente conocemos como “buen café” es misión de Compadre, un emprendimiento social que reivindica la alta calidad del café orgánico cosechado por comunidades asháninkas en Satipo.


4. Pietà, la marca de la libertad: lavado, corte, costura, estampado y acabado en algodón Tangüis y lana de alpaca: quién habría de imaginar que todo el procedimiento industrial de esta marca de ropa urbana es gestionado por más de 100 reos que laboran en espacios de producción con sede en los penales de San Jorge, Lurigancho y Santa Mónica.


5. Frutiaguajún, naturaleza y cultura: concretar acuerdos empresariales entre el comerciante occidental y el agricultor amazónico no resulta complicado si ambas partes ponen en valor la biodiversidad de los bosques amazónicos sobre cualquier procedimiento industrial.

Ese es el pacto que alienta hasta hoy la sostenibilidad de Frutiaguajún, un emprendimiento social que revaloriza las tradiciones de la comunidad aguajún del valle del Alto Mayo, en San Martín, con la comercialización de café y la pulpa de frutas nativas como el aguaje y el ungurahui.


6. Evea Ecofashion, moda sostenible: calzar un par de zapatillas Evea no solo ayuda a movilizarte con estilo: adquirir este producto moviliza, paso a paso, una lucha contra el efecto medioambiental negativo de la manufactura en masa y el consumismo que fomentan las grandes compañías de moda.


7. Nutrishake Andino, una lucha contra la anemia: ante la paradoja de erigirnos como un referente importante de la gastronomía mundial y a la vez poseer un alarmante registro de anemia infantil (según datos del Inei, 2 de cada 5 niños menores de tres años la padecen), aparece Nutrishake Andino para reivindicar el uso de cereales andinos en la nutrición de sus consumidores.


8. Empanacombi, sabor e inclusividad: la primera cocina inclusiva del país se dio lugar, allá por el 2012, en una pequeña combi estacionada en una esquina del distrito de San Miguel. Siete años después, Cynthia Rodríguez, CEO de Empanacombi, viene implementando tres locales en Lima con una asombrosa peculiaridad en planilla: más del 50% de sus trabajadores cuenta con habilidades distintas entre retardo leve, discapacidad auditiva, síndrome de Down y autismo, trabajando en espacios adaptados para potenciar sus habilidades laborales y empoderarlos en su desarrollo social y profesional


9. Höség, calidad y calidez: ser testigos de los embates del frío en sus aventuras de montañismo, fue motivo suficiente para que los hermanos Sznak llevaran a cabo una empresa que proteja del clima extremo a los niños más necesitados de las zonas altoandinas.


10. Amaz Cacao & Chocolate: existen dos opciones para iniciar un emprendimiento en base a la producción de chocolates premium. Una, tomar el camino “fácil” de adquirir la materia prima con proveedores conocidos; y otra, optar por la ruta del emprendimiento social que eligió Amaz Cacao & Chocolate para alcanzar el éxito. Ellos llegaron a contactarse personalmente con las zonas productoras de chocolate más alejadas de Amazonas, Cusco, Piura, San Martín y Tumbes, no solo para adquirir un producto de mayor pureza, sino para crear y dar soporte técnico a comunidades de trabajo compuestas por agricultores diestros en el comercio justo, el biocomercio y la aplicación de normas orgánicas en sus cultivos.

Como nos hemos podido dar cuenta, integrar modelos de negocios afianzados en la rentabilidad económica no implica que estas empresas necesariamente se desentiendan del desarrollo social y la protección del medio ambiente.




 
 
 

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